Take your technology with you. Everything’s mobile now.

Llévate la tecnología contigo. Ahora todo es móvil.

Antes había que elegir entre la potencia y el rendimiento de un sistema de sobremesa anclado a la oficina o bien la movilidad que ofrece un portátil. Ahora este dilema está desapareciendo. Los sistemas de sobremesa se están volviendo más pequeños y más fáciles de transportar, por lo que caben prácticamente en cualquier sitio. Además, los portátiles pueden tener una potencia de procesamiento igual o superior a la de cualquier sistema de sobremesa. Comprueba por ti mismo cómo beneficia todo esto a la nueva fuerza laboral y qué nuevas formas de trabajo puede hacer posible la tecnología moderna.

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Las empresas modernas saben perfectamente que el trabajo está cambiando por diversos motivos. Mucho antes de que la pandemia mundial obligara a las empresas a adoptar rápidamente el teletrabajo, ya era evidente que los empleados pasaban cada vez menos tiempo en la oficina. Pero ¿a qué obedece este cambio? En parte, se debe a que los trabajadores más jóvenes le dan más importancia al trabajo flexible, lo que ha llevado a las empresas a adoptar modelos menos rígidos que atraigan a los mejores talentos.

 

Sin embargo, esta flexibilidad ni siquiera sería posible si no fuera por los avances tecnológicos que han liberado a los trabajadores de sus escritorios y oficinas, como la aparición de ordenadores más potentes y las mejoras en la conectividad. En 2019, en todo el mundo, el 50 % de los empleados trabajaban de forma remota durante al menos la mitad de la semana[i]. Esta tendencia tiene consecuencias que podrían debatirse largo y tendido. Muchas empresas cuestionan los efectos de la flexibilidad en la productividad, la fiabilidad y la experiencia general de los empleados, pero este artículo pretende averiguar otra cosa: ¿es práctico el trabajo flexible?

 

Si nuestras necesidades informáticas no aumentaran constantemente, la respuesta más fácil sería «sí». Los portátiles modernos ya pueden competir con los PC de sobremesa tradicionales en cuanto a potencia de procesamiento, y además son fáciles de transportar. Por otro lado, las mismas ventajas tecnológicas que permitieron a los fabricantes crear portátiles más potentes han abierto un mundo de nuevas posibilidades para los PC de sobremesa. Sin embargo, cuanto más mejora la tecnología, parece que más necesario se vuelve mejorar también el rendimiento.

 

Algunos trabajos modernos requieren mayor potencia de procesamiento que nunca. Quienes trabajan en sectores como el diseño, la ingeniería, la arquitectura, los medios de comunicación y la energía necesitan equipos capaces de realizar operaciones de procesamiento gráfico excepcionalmente complejas. La alta calidad de visualización es un requisito común en todos estos sectores, y poder recrear la realidad virtual o utilizar la inteligencia artificial también es una exigencia cada vez más habitual. Tradicionalmente, estas tareas se harían con un potente sistema de sobremesa de oficina, pero como sabemos, este enfoque ya no está en sintonía con la fuerza laboral.

 

Por lo tanto, para que el teletrabajo sea práctico, las empresas recurren a sistemas de sobremesa portátiles más pequeños y cada vez más potentes. Con este sistema, los empleados pueden desacoplar rápidamente su equipo de sobremesa, llevárselo y disfrutar de más potencia de procesamiento allá donde la necesiten.

 

Por ejemplo, la ThinkStation P330 Tiny es la workstation más pequeña del mundo. Se trata de un dispositivo de un litro de volumen que se puede transportar y utilizar fácilmente donde haga falta. Admite hasta seis pantallas independientes, lo que significa que los teletrabajadores pueden conectarse cómodamente en casa y recrear enseguida una configuración de oficina.

 

Las workstations móviles ThinkPad P53, por su parte, permiten disfrutar de un tipo de teletrabajo todavía más flexible, con teclado y pantalla integrados. Estos portátiles, con procesamiento Intel® de gama alta y tarjeta gráfica NVIDIA® Quadro®, han sido certificados por proveedores de software independientes (ISV) y son lo bastante potentes como para recrear realidad virtual o llevar a cabo proyectos de IA desde cualquier lugar.

 

Ahora que el teletrabajo es más habitual, la dificultad para gestionar tareas que requieren muchos recursos fuera de la oficina se ha hecho evidente. Los PC ThinkStation ofrecen una opción de visualización remota y permiten aprovechar las posibilidades de la informática perimetral para resolver problemas de calidad de imagen, latencia y rendimiento. El trabajo de alto rendimiento ya debería ser posible desde prácticamente cualquier lugar. Solo hace falta una buena conexión a Internet.

 

Visita la página principal de workstations para informarte.

 

 


[i] Encuesta anual de IWG Global Workspace (2019) https://www.iwgplc.com/global-workspace-survey-2019